El viaje más antiguo de la humanidad es la búsqueda de un lugar seguro. Sin embargo, muchas veces ese camino parece no tener fin. Esta es la premisa principal de la obra Sardinas. Se trata de una propuesta escénica de la compañía Casa Gris. Además, llega a la cartelera capitalina para hablar del desplazamiento humano y animal desde un lenguaje puramente visual.
La puesta en escena decide hacer a un lado las palabras. En cambio, cuenta esta historia a través del cuerpo, los objetos y las máscaras. Por ello, platicamos con Zezé Figueroa en aleteo. Él es dramaturgo, compositor, director y actor de este montaje poético.
Conversación con Zezé Figueroa sobre la obra Sardinas y el teatro físico
Vivimos en una época saturada de ruido, exceso de información y pantallas. Además, decidir montar una obra sobre la migración sin palabras suena a un acto de rebeldía. ¿Qué nos dice el silencio en escena que las palabras ya no logran explicarnos sobre abandonar nuestro hogar?
Zezé Figueroa: Uno de los planteamientos más importantes del proyecto es nombrar la migración como un estado natural. De hecho, ha existido desde el inicio de las comunidades nómadas. Todos somos susceptibles a ser migrantes en algún momento de nuestra vida. Por ejemplo, yo dejé Oaxaca para venir a la ciudad a estudiar.
Esto me hizo reflexionar sobre las personas que dejan de plano todo su país y sus raíces en busca de una vida digna. Al no usar la voz, planteamos una universalidad. Independientemente de que no sepamos de dónde vienen los personajes, sabemos que están de paso. Tristemente, el libre tránsito es un derecho que hoy se le restringe a quienes viven en precariedad.
La historia traza un puente hermoso entre el desplazamiento humano y el de otras especies. A veces olvidamos que migrar es un impulso natural por sobrevivir. ¿Cómo logra el teatro de objetos reconectarnos con ese instinto animal que la ciudad nos hace ignorar?
Zezé Figueroa: A mí me gusta mucho explorar las posibilidades fantásticas del escenario. Si bien el teatro puede acercarse a lo real, creo que para eso mejor hacemos un documental. Como creador, mi búsqueda siempre ha sido integrar elementos fantásticos.
De esta forma, logramos unir el mundo cotidiano del espectador con algo fuera de su imaginario. Al agregar otro código poético y reestructurar la realidad a través de las máscaras, la obra se convierte en un gran sueño. Durante el viaje, los personajes entran de un sueño a otro. Justamente así veo yo la migración: como un sueño que no termina nunca.
La migración se narra todos los días en las noticias desde la tragedia y la urgencia. Ustedes, en cambio, deciden llevar a los personajes hacia un sueño poético. ¿Por qué resulta vital recurrir a la fantasía para hablar de las realidades más crudas de nuestro entorno?
Zezé Figueroa: Porque a veces, ante el sinsentido de nuestra estructura social, es mejor meterle un poco de fantasía. El desplazamiento es un proceso complejo. Conocí el caso de un chico guatemalteco que intentó regresar a México cinco veces tras el funeral de su padre. Él ya tenía un trabajo estable, pero las fronteras le negaban el acceso repetidamente.
Esa persistencia inspiró la sensación de un viaje interminable. Vivimos en un contexto global donde la libertad y la dignidad no están garantizadas para todos. Al final del día, todos somos la misma especie, pero seguimos divididos por fronteras absurdas.
Sabemos que la obra acaba de ser seleccionada para la Muestra Nacional de Teatro en Querétaro. Por lo tanto, es un gran logro. ¿Qué significa para Casa Gris llevar este mensaje a una plataforma tan grande antes de su partida?
Zezé Figueroa: Es una gran apuesta. Espero que el proyecto genere mucho ruido, no solo por nuestra movilidad como compañía, sino para plantear el panorama actual. La brutalidad con la que se trata a los migrantes es alarmante.
Presentarnos en esta plataforma es una oportunidad para sensibilizar al público. Necesitamos vernos como iguales y entender que los migrantes no vienen a quitarnos cosas. Ellos solo buscan una libertad y una independencia que en sus lugares de origen ya no existe.
Coordenadas para sumergirse en la obra Sardinas en la capital
Todo viaje implica una transformación profunda para quien lo emprende. De hecho, a veces el destino final no es un lugar físico, sino el simple hecho de avanzar. Podrás disfrutar de esta propuesta visual en el Teatro Benito Juárez, ubicado en la colonia Cuauhtémoc.
La breve temporada constará de tres únicas fechas a finales de septiembre. Habrá funciones el jueves 24 y viernes 25 a las ocho de la noche. Además, el domingo 27 tendrán presentación a las seis de la tarde. Puedes adquirir tus entradas en la cartelera oficial de la Secretaría de Cultura y encontrar más entrevistas exclusivas navegando por aleteo.





Deja una respuesta