La tecnología prometió hacernos la vida más fácil. Sin embargo, muchas veces solo deja ver lo torpes que podemos ser. Por lo tanto, surge una pregunta muy interesante. ¿Qué pasa cuando la comedia física choca con los algoritmos modernos? La respuesta está en la obra Tonter I.A., un espectáculo de la compañía El Gallinero. Además, mezcla los chistes visuales, el videomapping y el uso de inteligencia artificial en tiempo real.
En la mesa de redacción de aleteo nos llamó mucho la atención esta propuesta. Para entender el proceso, platicamos con Jesica Bastidas. Ella es actriz, dramaturga y codirectora de esta puesta en escena.
Conversación con Jesica Bastidas sobre la obra Tonter I.A.
En El Gallinero llevan catorce años mezclando el clown con otras disciplinas. Además, usar inteligencia artificial en tiempo real suena como un salto muy grande. ¿Cómo surgió la idea de que la IA interactúe con ustedes en el escenario?
Jesica Bastidas: En El Gallinero nos gusta adentrarnos por completo en los temas. Normalmente nos enfocamos en divulgar ciencia a partir de la comedia. Por esta razón, buscamos transmitir la información como una experiencia. De hecho, no se trata solo de explicar qué es la inteligencia artificial, sino de vivirlo. Para nuestro quinto espectáculo buscamos acercarnos a estas preguntas desde la vida cotidiana.
En los ensayos empezamos a poner a prueba las habilidades de la inteligencia artificial. Además, contamos con un artista que nos programó dos inteligencias artificiales. Esto nos permite pedirle a la IA una obra de teatro con palabras del público. Finalmente, involucramos la inteligencia de todos en vivo.
La historia juega mucho con los errores humanos y lo sorpresiva que resulta la máquina. Por lo tanto, cada función es única. ¿Cuál ha sido el mayor reto o la anécdota más chistosa al dejar que un algoritmo improvise?
Jesica Bastidas: Como la máquina va aprendiendo de internet, cada vez el resultado es diferente. Esto nos ha llevado a recibir descripciones demasiado absurdas. La inteligencia artificial a veces mete instrucciones muy técnicas en la narración. Por ejemplo, te dice el tono agradable que busca tener un texto.
Entonces, de pronto nos dice acotaciones muy literales en medio del diálogo. Sin embargo, la IA no sabe lo que es estar en un escenario. En esos momentos se exhibe totalmente como una programación y no como una entidad creativa.
Para armar todo esto trabajaron con especialistas en ciencia como la doctora Ivete Sánchez. En este contexto, ¿cómo fue cruzar el mundo exacto de la ciencia con la libertad de la comedia física?
Jesica Bastidas: Fue gracias a nuestros asesores y expertos en programación. Ellos buscaron transmitirnos su conocimiento de una forma muy accesible. Después, con esa base, nosotras entramos a nuestro terreno.
Nos preguntamos cómo trasladar eso a un cuerpo que se mueve. Por lo tanto, la experiencia cotidiana nos pareció la mejor forma de exponer esas incongruencias. Jugamos con los estímulos de la tecnología desde nuestra tontería humana.
El mensaje del montaje nos deja pensando mucho. ¿La tecnología nos hace más tontos o solo muestra nuestra torpeza natural? Después de este proceso, ¿crees que la IA nos quita lo humano?
Jesica Bastidas: Definitivamente es un espejo. El aprendizaje de máquinas se alimenta de todo lo que la gente pone en internet. Por un lado, refleja un abanico de posibilidades y saca un promedio. Sin embargo, en el arte el promedio no nos funciona para la escena.
Por eso, teníamos que reconocer esos límites y usar nuestro ingenio. Siento que la herramienta nos puede volver más tontos si aceptamos ese resultado promedio. Preferimos ser tontas desde nuestra humanidad para mostrar nuestro ingenio. Además, somos humanos con errores, pero siempre buscamos nuevas respuestas.
Coordenadas para ver la obra Tonter I.A. en la ciudad
Cuestionar nuestra relación con la tecnología nunca había sido tan divertido. El espectáculo estará disponible los sábados y domingos a la una de la tarde. Podrás verlo en la Sala Xavier Villaurrutia, ubicada dentro del Centro Cultural del Bosque.
Es una propuesta pensada para niños desde los seis años y adultos. Los boletos cuestan ciento cincuenta pesos general y ochenta pesos para los más pequeños. Finalmente, puedes conocer más detalles en la página oficial de El Gallinero y seguir leyendo recomendaciones en aleteo.





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