Imagínate un amor tan profundo que decide descender al inframundo para buscar a su pareja, con la única condición de no voltear la vista atrás. Pero la tentación humana vence, él voltea, y ella queda atrapada en las sombras para siempre.
Gracias a una invitación de Universal Pictures y Opus 94, tuvimos el privilegio de presenciar Hamnet, antes de su estreno. El nuevo film de Chloé Zhao, basada en la novela de Maggie O’Farrell. Un film que comienza con la envidia de ver un romance perfecto y evoluciona hasta dejarte sin aliento, con los ojos inundados de lágrimas.
Sinopsis de Hamnet
En la Inglaterra de 1580, Agnes (una Jessie Buckley impactante) es una mujer conectada con la tierra y el bosque, capaz de curar con plantas y entender el vuelo de su halcón. Se enamora de un joven tutor de latín, Will (Paul Mescal), y juntos construyen una vida alejada de las convenciones. Su mundo gira en torno a sus hijos, especialmente los gemelos Hamnet y Judith, quienes comparten un vínculo tan profundo que juegan a intercambiarse, desafiando a vivos y muertos. Hamnet explora temas viscerales como el duelo, la maternidad y la creación artística como acto de resurrección. La película transita desde la luminosidad del enamoramiento hasta la devastación de la peste, mostrando cómo el sacrificio se convierte en la semilla de la obra teatral más famosa de la historia: Hamlet.
Hamnet es ideal para quienes buscan cine que toque el alma, amantes de la literatura y seguidores de dramas intensos como Historia de un Matrimonio o el cine poético de Terrence Malick. Es una experiencia catártica obligatoria para cualquiera que haya amado y perdido.
Lo Diferente
La película destaca por su tratamiento casi litúrgico de la naturaleza y el duelo. El inicio, marcado por la historia de Orfeo y Eurídice, establece un puente conceptual brillante: el arte es la única forma de «voltear» hacia el inframundo y traer de vuelta a los que amamos sin perderlos. Y por momentos nos deja pensando que para despedirse a veces es mejor hacerlo caminando hacia atrás.
A diferencia de otras biopics, aquí la magia reside en lo cotidiano: la conexión de Agnes con el bosque y el simbolismo del halcón que ella cuida son visualmente hipnóticos. Lo que más impacta es la reacción física que provoca: a mitad del segundo acto, cayó mi primer lagrima y fue imposible detenerme por el resto de la película. Es un dolor real, tangible. La música de Max Richter es, sencillamente, increíble durante todo el film; una partitura que te rompe y te reconstruye, convirtiéndose en la favorita indiscutible para ganar el Oscar a Mejor Banda Sonora.
Lo Destacable
Jessie Buckley. Su actuación es una fuerza de la naturaleza; verla «entender como niño» el dolor y la belleza en la escena final es algo que se queda contigo para siempre. Los diálogos son fascinantes, llenos de silencios que dicen más que mil palabras. El clímax en el teatro es, sin duda, de lo mejor que ha dado el cine reciente. Ver a Agnes entrar al Globe, acompañada por otros pero sola en su dolor, y presenciar Hamlet no como una obra, sino como un mensaje directo de su esposo, es devastador. La escena final de las manos extendiéndose hacia el escenario, todo el teatro viendo a Hamlet acompañado por la música de Richter, es una experiencia inigualable.
Lo que Deja a Desear
Es difícil encontrar fallas en una obra tan redonda, pero la intensidad emocional es tal que puede resultar agotadora para el espectador casual. No es una película para «pasar el rato»; exige una entrega emocional total. Quizás, para algunos, el ritmo contemplativo del primer acto pueda sentirse lento antes de que la tragedia golpee, pero es necesario para construir el paraíso que luego se pierde.
Lo Similar a Hamnet
La película tiene la poesía visual y la conexión espiritual de The Tree of Life (2011) de Terrence Malick. Narrativamente, recuerda mucho a la emotividad de Finding Neverland (2004), mostrándonos cómo una tragedia familiar se transforma en una obra maestra inmortal. También sentirás el estilo contemplativo y naturalista de Nomadland (2020), la anterior cinta de la directora, aquí encontrarás una profundidad emocional igual de devastadora.
Hamnet es una película que merece ser vista, sentida y llorada. Su mezcla de historia, magia natural y amor familiar la convierte en una cinta imperdible . El mensaje que deja es que el arte puede ser el único vehículo para sostener la mano de quienes ya no están.
Calificación: 10/10
La Idea Detrás de Hamnet
La historia se basa en la especulación histórica sobre la vida del hijo de Shakespeare, Hamnet, quien murió a los 11 años, y cómo su muerte inspiró la escritura de Hamlet años después. La película toma esta conexión histórica y la entrelaza con el mito griego: Will escribe la obra para poder ser el fantasma (el padre muerto) y así hablar con su hijo vivo (el príncipe Hamlet) en el escenario. El «juego de gemelos» es el corazón de la trama. Esta conexión trasciende la muerte en la escena final, donde Agnes comprende que Will no ha explotado su dolor, sino que ha construido un monumento donde su hijo puede vivir para siempre.
No te la pierdas. Es, sin duda, una de las favoritas para arrasar en la temporada de premios. No dejes de seguirnos en nuestras redes para enterarte de esta y nuevas películas que no puedes dejar de ver.





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