La hermanastra fea (2025), dirigida y escrita por Emilie Blichfeldt, es una coproducción entre Noruega, Suecia, Polonia y Dinamarca, estrenada en México el 11 de septiembre de 2025. Podría verse como otra versión de La Cenicienta, el cuento que ha fascinado a generaciones de niñas, pero esta película da un giro de tuerca: se enfoca en un personaje secundario del clásico cuento y utiliza el body horror para poner en jaque los estándares de belleza impuestos por la industria cosmética y del entretenimiento. Será la fealdad y no la búsqueda del amor verdadero el motor de la trama.
Sinopsis: La Hermanastra Fea (2025)
Elvira y Alma son las nuevas hermanastras de Agnes, hija de un terrateniente arruinado. Tras la muerte repentina del padre, las cuatro mujeres quedan al borde de la pobreza. Y surge una pregunta incómoda: ¿qué puede ser peor para una mujer que perder la protección y sustento de un hombre? En la época medieval, casi nada. Esta desesperación trastoca sus vidas: el objetivo es que Elvira, la joven casadera, logre que el príncipe Julián se enamore de ella.
La película también cuestiona la versión del amor romántico de las princesas del mundo de Disney: en los cuentos de hadas, el amor solo existe porque la belleza de una joven refleja su bondad. De la misma manera, la valentía y riqueza de un hombre lo convierten en el príncipe azul que toda mujer sueña. Aquí, Blichfeldt pone ese constructo bajo la lupa, mostrando cómo el deseo romántico puede ser un juego de apariencias y poder.
Visualmente, La hermanastra fea no teme los contrastes extremos. El rococó de las decoraciones y los vestidos se mezcla con materia en descomposición; la armonía femenina se fractura con intervenciones estéticas que recuerdan a los actuales videos de clínicas donde los cuerpos son moldeados o los rostros inexpresivos a causa del bótox y los rellenos. La elegancia de los bailes de salón se vuelve grotesca cuando se filtra la mirada masculina que convierte a las mujeres en carne de consumo. En el aspecto sonoro, la película alterna música al estilo Disney con sonidos orgánicos —gusanos, tripas, interrupciones disonantes—, como si el entorno emocional de los personajes se filtrara en cada nota y cada ruido.
Emilie Blichfeldt
Blichfeldt construye varios niveles de análisis sobre la violencia estética: como imposición social y como disciplina autoimpuesta. Y para quienes disfrutan de los ecos entre películas, La hermanastra fea ofrece referencias que recuerdan a La naranja mecánica, Saló de Pasolini, Valiente (Pixar), La sustancia e incluso al personaje de Gollum en El Señor de los Anillos. Cada guiño abre una ventana para pensar cómo la belleza, el cuerpo y el deseo se cruzan con la opresión y la mirada ajena.
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