El pasado mes de septiembre, la capital se convirtió en el epicentro absoluto de la arquitectura y el urbanismo. Ciertamente, la celebración de MEXTRÓPOLI 2025 marcó un antes y un después en nuestra forma de pensar. Durante su decimosegunda edición, más de cien mil personas se reunieron para reflexionar sobre un tema sumamente decisivo. Básicamente, el festival abordó la vivienda colectiva como un reto urgente. Al mismo tiempo, planteó una oportunidad inmensa para imaginar cómo habitamos juntos en el futuro.
La vivienda colectiva en el centro del debate urbano
En un contexto de tensión global por el acceso a espacios habitables, este evento propuso un encuentro necesario. Al estar en el centro del festival capturando fotografías y produciendo entrevistas exclusivas, la magnitud del debate se hizo completamente evidente. Arquitectos, colectivos y ciudadanos abrieron un diálogo muy inclusivo. El objetivo principal fue poner sobre la mesa nuevas maneras de entender lo social y lo común.
Este programa colocó a la vivienda colectiva como pilar central de su discurso. Definitivamente, la relevancia de esta discusión no podría ser mayor. La gran pregunta giró en torno a cómo diseñar espacios dignos y sostenibles para millones de personas. Especialmente, en una metrópoli que se reinventa de forma constante.
Un programa arquitectónico de clase mundial
Por otro lado, el evento contó con conferencias magistrales impresionantes en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris. Allí pudimos escuchar a invitados de talla internacional como Alejandro Aravena, Bjarke Ingels y Steven Holl. Además, las rutas arquitectónicas recorrieron espacios sumamente representativos como la Alameda Central y la Plaza Tolsá.
Como cada año, uno de los puntos más esperados fue la instalación efímera en el espacio público. En esta ocasión, admiramos el pabellón ganador titulado The Tree That Floated Away. Esta propuesta combinó magistralmente la creatividad con el reciclaje urbano profundo. En consecuencia, nos obligó a reflexionar sobre los materiales de nuestros propios entornos.
Una metrópoli en constante movimiento colectivo
Más allá de las ponencias, esta edición se consolidó como una gran plataforma de pensamiento crítico. El encuentro nos invitó a imaginar la vivienda como un motor de comunidad real. En aleteo creemos firmemente que lo más valioso es pensar juntos la ciudad que queremos habitar. Si algo define a la vivienda, es precisamente todo lo que nos conecta diariamente.





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