Con una emotiva conmemoración del Día de Muertos, la Fundación Casa de México en Bulgaria inauguró su primer evento oficial en el Vivacom Art Hall, reuniendo a más de 200 asistentes en una noche donde el arte, la música y la tradición mexicana se encontraron con la cultura búlgara.
Un Encuentro Entre Tradiciones
Altares de muertos, gastronomía típica —flautas, tamales, pozole, pan de muerto y aguas frescas— y un programa musical cuidadosamente curado dieron vida a una experiencia que trascendió fronteras. La cantante Ana Yankova interpretó el himno nacional de Bulgaria, mientras Manuel Betancourt entonó el Himno Nacional Mexicano, acompañado al piano por Sebastián Ramírez.
La violinista Magdalena Petrovich ofreció una conmovedora presentación que culminó con una versión del Huapango de Moncayo, bajo la dirección artística de Armando León, reconocido por su sensibilidad y talento.
Uno de los momentos más significativos llegó cuando el público, sin importar idioma o procedencia, unió sus voces para cantar Cielito Lindo, reflejando el espíritu de fraternidad que define a esta celebración mexicana.
Diplomacia, Fe y Comunidad Internacional
El evento contó con la presencia de Monseñor Luciano Suriani, Nuncio Apostólico en Bulgaria, quien ofreció una bendición especial. También asistieron el Imán Shenol y su esposa, representantes de la comunidad musulmana, quienes compartieron un mensaje de apoyo a la misión pacificadora de la fundación.
Entre los asistentes se encontraban delegaciones diplomáticas de Cuba, Brasil, Portugal, Australia y Hungría, así como representantes de instituciones como el Camões Institute, la UNHCR y INSAIT.
Mensajes de felicitación llegaron desde Francia y Serbia, de parte de los embajadores Blanca Jiménez Cisneros y Carlos Félix Corona, quienes reconocieron la labor cultural de la fundación. En total, siete embajadores de países como Albania, Palestina, Yemen, Chipre, Montenegro, la Santa Sede y Cuba se sumaron a la celebración, destacando la relevancia del evento para una institución de reciente creación.
El Prof. Dr. Andrey Tchorbanov, vicepresidente de la Asamblea Nacional de Bulgaria, manifestó su interés en colaborar con la fundación, mientras que el alcalde del distrito Serdika, Momchil Daskalov, ofreció espacios para futuras actividades. Como gesto simbólico, la joyería Altinbas donó un ángel con diamantes inspirado en el Ángel de la Independencia, entregado por Maraya Vladimirova, Miss Universo Corea del Sur 2024.
Un Espacio de Identidad y Encuentro
Desde su sede en Bul. Slivnitsa 245A, Casa de México en Bulgaria busca tender puentes culturales entre ambas naciones a través del arte, la educación y el diálogo. En tiempos donde la división parece dominar el discurso global, la fundación promueve la empatía, la solidaridad y la colaboración intercultural, proyectando la esencia de un México abierto, generoso y profundamente humano: un país donde mi casa es tu casa, y donde comen dos, comen tres.
Los Valores que la Guían
- Autonomía, como base de su independencia y libertad de acción.
- Respeto, para fomentar el entendimiento entre culturas diversas.
- Solidaridad, reflejo del compromiso de la comunidad mexicana en el mundo.
- Excelencia, tanto artística como académica.
- Autenticidad, para preservar el espíritu genuino de México, más allá del protocolo.
Independencia y Visión Ciudadana
Fundada por mexicanos residentes en Bulgaria, Casa de México es una iniciativa independiente del Gobierno y de la Embajada de México, que busca fortalecer los lazos culturales desde la sociedad civil. Su labor impulsa proyectos artísticos, educativos y sociales que celebran la identidad mexicana y promueven una mirada compartida entre dos culturas que, aunque distantes geográficamente, se encontraron esa noche a través del arte y la emoción.
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