Un amigo dice que los comentarios de los videos en YouTube deberían ser considerados como un género literario. Coincido. Viernes por la noche, regreso a casa con sentimientos encontrados. Fui a la Red Bull Batalla México 2025, al sur de la CDMX, acreditado por aleteo. Y sólo escuché la mitad de la competencia que reunió a 12 de los mejores freestylers del país. ¿La razón? Al sistema de audio le faltó taurina… y alas. Por eso, aún no proceso por qué Azuky se quedó en octavos. ¿Qué demonios acaba de ocurrir en Quarry Studios?
Es hasta el sábado que veo el video en el canal oficial de la corporación austríaca para ver el stream de la batalla. La Niña Galáctica de Ecatepec versus Dax. El tapatio puso su nombre contra ella en los emparejamientos. De hecho, cuando esto ocurre Skiper le dice que cumpla lo que dijo antes, lo que revela un contexto previo. De ahí se desprende la narrativa que la propia Azuky expuso en el escenario: “Qué fácil elegirme con la libreta en la bolsa”. El viejo debate del freestyle: rimas preparadas, escritas o pensadas previamente que atentan contra la «pureza» del género. Uno que ahora reúne y separa más amistades que el juego de mesa Uno.
Aquí algunos de los comentarios: “Dax gano bien y el que dijo lo contrario tiene razón”, “Viendola detenidamente por segunda vez, hay muchos detalles que hacen notar que el tal Dax se paso de verg@…. con los apuntes. Que descaro”, “Cuantas libretas usó Dax en su minuto de ataque para k gane injustamente?”, “Recuerden que si quieren pasar a cuartos de red bull solo tienen que prepararse las rimas”, “Dax tiene una papelería porque le compraron todas sus libretas”, “Se nota que el Drax le pidió ayuda al lobo para escribir esos guiones más pensados que un plan de gobierno social JAJAJA”. (sic)
Se sabe, este último alude a las batallas entre Lobo y Azuky en la liga Freestyle Master Series (FMS), las cuales fueron clásicos instantáneos. Lobo Estepario es un campeón nacional de élite; desde hace una década es uno de los más feroces batalleros que respiran hardcore y boom bap. Y que una veinteañera recién llegada se ponga al tú por tú y te gane dos veces en tu propio juego nos dice algo del lugar que ocupa la Niña Galáctica.
Además de Lobo, Eric el Niño y Milkman fueron los jueces en esta Final de Red Bull. A los tres les llovió la acusación de tongo en el caso de Azuky versus Dax. Más adelante, en sus minutos de free con Lobo antes de la final, Eric contestó en rima esta acusación que ya se viralizaba en las redes y se usaba como recurso por parte de los batalleros en el propio evento. Esto nos lleva a la pregunta de qué toma en cuenta un juez de freestyle para tomar su decisión.
¿Qué c#&%$ Toman en Cuenta los Jueces para Votar?
Si ya llegaste hasta aquí querido(a) lector(a), hagamos este paréntesis: no existe un modelo o decálogo universal, ni mucho menos un VAR (aunque Aczino a.k.a. el GOAT lo propuso alguna vez) para evaluar batallas de rap. Si bien existen directrices generales, al final cada juez vota a favor o réplica basado en su experiencia, subjetividad y tablas. Existen parámetros generales y un tanto obvios, provenientes del rap: skills, flow, punchlines; técnica, originalidad y estructuras. Pero también elementos concomitantes como la localía y la capacidad —según la visión subjetiva de cada juez— para representar en un contexto internacional. No olvidemos que el ganador nacional va a la inter a representar a su país.
Por otro lado, y de acuerdo con la misma Red Bull, “en las batallas también existen ciertas penalizaciones, acciones que pueden hacer que los raperos pierdan valoración ante los jueces, por ejemplo: sospechas de que el material no fue improvisado; ignorar el tema o concepto de la prueba; utilizar la misma palabra para lograr una rima en diferentes barras; mal seguimiento del instrumental”. De vuelta a la Final: Niño, Lobo y Milkman fueron categóricos y todos dieron su voto unánime directo a Dax. ¿Se bebieron el Kool-Aid?
Para muchos, al menos debía ser una réplica. Y no me refiero solo a la vox populi, sino también a voces con experiencia en el free y en los análisis especializados, como Force y Piezas. En ese momento, abajo no escuchamos ni siquiera los beats de DJ Sonicko, solo destellos de los bajos, la saturación y la retroalimentación de micros y bocinas. ¿Los jueces escuchaban bien las rimas por el monitor in ear? ¿Qué peso tuvo esta decisión al inició del torneo en el mood subsecuente de la noche? ¿DJ Sonicko erró al parar el beat cuando Azuky comenzó? Se alinearon los astros en el mal sentido, a la Mercurio retrógrado. Lo cierto es que una bocina de tamalero chilango se escuchaba mejor que ese PA.
La Importancia de la Derrota en el Freestyle
Un día antes conversé con Azuky en la conferencia de prensa en el Hotel Ibis del Centro. Hablamos de su peor derrota y el cómo un batallero construye una respuesta en su mente. Abordó el primer ángulo en torno a su participación en el torneo 5 Vidas de Red Bull, un formato único donde no existen réplicas, sólo la resistencia, el ingenio y la precisión de los cinco participantes), en Argentina, donde perdió todas sus batallas.
Fue muy duro, competitivamente y personalmente, para Azuky y para Marlene, la mujer detrás del personaje.
“Desde que llegué me sentía distraída, disociada: cargaba la presión y no sabía cómo manejarla; aún no tenía las herramientas para lidiar con ese círculo vicioso de sentirte mal, preocuparte por ello, y que la preocupación haga que te sientas peor. No lo hablé con mis seres queridos y eso creó una bola de nieve que me impactó en la competencia. La concentración se había ido. Fue algo lamentable y también afortunado: aprendí de mí, de la presión y de los nervios. Cómo en los memes, fue un evento canónico y los eventos canónicos te dan desarrollo de personaje. No me arrepiento, me agradezco”.
Red Bull Batalla México 2025
Algo similar creo que ocurrió con ella en la Final. El corte abrupto del beat (que después Sonicko aclararía fue porque se quemó una tornamesa y avisó a la producción, sin que le ayudaran) y el peso de ser la favorita y factores que no vimos, quizá fueron la tormenta perfecta para que, al igual que en 2024, la Niña Galáctica se quedaran en primera ronda. Luego desapareció de las gradas del escenario, igual que su maestro RC. Tras las bambalinas lo pude ver inquieto, y me parece que presionaba para que se hiciera algo con el audio. Finalmente, Azuky regresó a ver las batallas de sus compañeros.
Hacia el final de la noche, cuando Fat Tony se coronó, su semblante había cambiado. Levantaba la mano de un homie de su crew, además de su favorito personal, con un sentimiento auténtico reconocimiento. Crecer duele. Y si no duele significa que no estás creciendo. Otra lección para seguirle. Una y otra vez y comenzar de nuevo. Máximo respeto a la Niña Galáctica y a la madurez con la que abordó la derrota, reconociendo al rival y poniendo en equilibrio lo que hizo bien y mal, según sus propias declaraciones.
Fat Tony No Fue a su Examen… Por Ser Campeón Nacional
Excepto Azuky, no mucha gente confiaba en que Fat Tony haría el papel de su vida. Bueno, quizá también su mamá, quien estaba en la zona de invitados. En primera instancia, es probable que estuviera molesta porque su bendición, Jorge Antonio Hernández Román, faltó a un examen clave de su licenciatura para acudir a su tercera Nacional de Red Bull, plenamente decidido y seguro de que su reciente año de entrenamiento a lo Kaio-sama le darían el cinturón, aunque no le quedará. Fat Tony fue el caballo negro.
More Wan es otro caso de éxito de la escuela de free nacida del Bachilleres, en su caso del 6. Oriundo de Ixtapaluca, Fat lo dejó todo en sus batallas y consiguió una hazaña increíble: ganarse al público en un contexto tan adverso como el señalado, sobre todo a partir de su batalla con Dixer en cuartos. Luego del bajón de Azuky, el público quería un nuevo héroe con el que identificarse y Fat estaba ahí. Hablaba por todos los gorditos morenos bulleados en otros torneos, por los que se rifan para llevar el pan a la mesa y sudan la camiseta sin poses ni pretensiones impostadas.
La víspera, una PR me preguntó si podía entrevistar a Fat, ya que había demorado en desayunar y arribaba tarde a la conferencia. Platiqué con él y noté la vibra que transmitía: estaba seguro, chill, manteniéndolo fresco a la gin and juice. “Creo que lo más importante es divertirme, dejar el alma en el escenario y hacer la diferencia”. Lo logró, sin duda, sin perder el enfoque, elevando el ki en las respuestas y echándose a la gente a la bolsa, ante gigantes como el tricampeón nacional, Rapder.
Viernes por la noche, regreso a casa con sentimientos encontrados: Fat Tony, felicidades champ, a la inter con todo: tu siguiente examen será internacional como una maestría en el extranjero. Ya conseguiste la beca, ve por el papel. Azuky: llegará la tuya, tienes el tiempo, el talento y la garra. Red Bull: si sumaste al freestyle en tu oferta física y digital de “deportes extremos” y los has capitalizado con bastante éxito viral, échale un peso más de sonido. Como dice el clásico del Control Machete: si a ti te parece, súbele al volumen.





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